Monday, May 29, 2006

Verdadera precisión de arqueros
Seguimos ganando, dicen encogidos los hombros, los españoles; nadie les alcanza ya, cuando agitados llegan por la inspiración del viento
Pedro Díaz G./ Enviado
San Carlos, Sonora.-- Regresan de su deslumbramiento de impecable mar, una vez más, tras este amanecer que comenzó con devaneos de luna llena: en su tercer día, se presagia, el viento no acudirá a la cita con el alba.
La de anoche fue la tercera de las lunas en su total extensión y la calma que produjo tuvo como consecuencia una mañana silenciosa, sin bruscos oleajes, el mar como un espejo, dicen por aquí. Tras otear el horizonte, se advertía que partirían las flotas algo tarde.
A las once y media, fue el primer aviso.
Unos, a ejercitarse; otros a nadar. Los restaurantes lucen más festivos. Pronto habrá que ponerse a trabajar.
La competencia inicia al mediodía.
NO SE DIFRUTA, NO
Ajustar las velas, el timón, e ir haciendo contrapeso. Ir trabajando todo el tiempo con los ajustes del barco, con el mástil. Conversamos, sí, allá adentro. Y no, no se disfruta, es mucho esfuerzo. Mucha presión, mucha concentración, sobre todo. Pero sí vamos platicando dónde va la competencia, de qué lado hay más viento, de qué lado sentimos está ajustado el velero; si vamos caminando bien, si nos sentimos lento. Hay ajustes que se hacen en tierra y otros que se van haciendo en el transcurso de la regata. Hay momentos en que se va moviendo todo, cada parte importante de la embarcación. Se busca que, como están acomodadas las boyas, primero uno tiene que avanzar contra el viento, se debe entonces ir en, vamos a llamarle, zigzags. Un velero no puede alinearse en contra del viento sino debe ser en diagonal; entoces hay que buscar la máxima velocidad, descubrir el camino más corto a la boya. Después viene la parte de popa: es cuando izas el spinnaker, damos la vuelta y el viento entra de popa, que es cuando el velero acelera.
Cada uno siente el viento, su estrategia. Si por el lado derecho porque hay más; otros sienten que es mejor empezar por el centro. Por la izquierda. No se siente miedo cuando tu vida ha transcurrido sobre el mar. Sabes que hay un riesgo pero confías mucho en tu habilidad. Yo tengo ya 18 años navegando. 18. Ya. Este 49er es ya otra cosa de diseño, es otra cosa. Nosotros llevamos veleando dos meses, y hay gente aquí que tiene ya tres, cuatro, cinco años.
Este es un velero muy distinto a los demás. Aquí es pura velocidad.. Y aunque el resto de las categorías son muy competitivas, de ninguna manera un paseo, esta es algo único. Que ojalá crezca con el tiempo. Me gustaría seguir compitiendo, debemos hablar mi compañero de equipo, Yokin Belausteguigoitia, para ver qué se organiza. Y otro problema es también que en México somos pocos barcos y queremos ser más también. Es necesario que más veleristas se animen. Y a pesar de ser caro es el más económico para Juegos Olímpicos. El problema para conseguir patrocinios es que la vela en México no sale mucho en los periódicos. No tiene difusión.
Mauricio León de la Barra lo confiesa: yo también me muero de frío, allá en el mar.
TARDE DE PROTESTAS
Transcurre la tarde inmersa en un mundo de protestas que impide a los jueces celeridad. Será a medianoche cuando los resultados oficiales se conozcan, advierte el comité organizador. Es común: existen complicadas reglas de paso, en diversas circunstancias, y muchos no las respetan. Se delibera, por la tarde y se decide, es un deporte de autorregulación oportuna, justa, en la medida, e inmediata. Extraoficialmente sigue en primer sitio, y muy lejos de sus contendientes, cuando se han disputado ocho regatas, los españoles Santiago López-Vázquez y Javier de la Plata. Le siguen daneses, Michael Hestbaek y James Persson, y el equipo australiano de Chris Nicholson, campeón mundial y David Phillips.
En la flota de plata en uno y dos suecia, John Harryson y Phillipe Sandtrom, Rast y Zeltner y los australianos Hugh Stodart y Paul Schulz.
EN GUAYMAS, UN NUDO EN LA GARGANTA
Buen callo de hacha; mariscos de primera.
Pujante ejercicio de sobrevivencia. Cerveza a domicilio en treinta minutos, decomisos de droga en plena sierra.
Y dos balas que suenan aún en Lomas Taurinas hacen eco en estas tierras. Un nudo en la garganta se dibuja en la gente.
--Fue como a estas horas. Yo iba a comprar el pan...
SIN LIMITES